EL PODRÍA PODRIDO
Hoy, la mayoría de mis compañeros de la universidad no trabajan en el oficio en que fueron formados. Su profesión y tal vez su vocación ha quedado relegada por una voluntad que superior, una voluntad más grande que bien podríamos llamar 'el ego de los mercados'. A pesar de que la fuerza de los mercados nos ayude a cubrir nuestras necesidades y a respirar con fragancia de horchata, su inercia acelerada nos da mareos, náuseas y enturbia todo aquello que hemos sentido, decidido y realizado. Si el ego de los mercados hablase me preguntaría lo siguiente:
- ¿Es usted un buen psicólogo?
- Sí.
- Pues jódase. Hoy limpiará cristales y mañana ya veremos.
Digo esto porque aun así creemos que no pasa nada, pues pensamos firmemente que todo podría ir peor... Tal vez los buenos amigos podrían haber sido ejecutados; no lo sé, tal vez los ríos podrían estar secándose como los huesos de los viejos y, sin ir más lejos, los bebés en muchos lugares desarrollados de Estados Unidos, de Japón o de Lienchestein podrían estar muriendo inexplicablemente debido a un virus vicioso. Otro caso sería el de la irrupción de una mutación de conejos asesinos letales que quemasen el domicilio de todas las familias numerosas y estrangularan a madres y a padres, dejando a los hijos del mundo sin mundo, sin una protección, sin una estabilidad y sin cereales ni zumos naturales servidos antes de la primera luz del día.
Todo podría ir muchísimo peor, es fácil pensarlo, creerlo e incluso escribirlo. Si le ponemos ganas, ahora mismo podrían estar lloviendo pedazos de hierro del cielo, estatuas de dictadores de una sola pieza o los dictadores mismos. Podrían caer también extremidades amputadas o tanques de combate Leopard 2A6. Podrían caer tiburones, pobres tiburones. ¿Tantas cosas podrían caer del cielo y no caen, verdad?
La corazonada de que todo podría suceder dramáticamente se hace miedo en nuestros actos. El drama no es sobrevivir en el mundo donde nacimos pues sobrevivir hoy es más fácil, el drama no es sino tener que desalambrar la codicia y el dinero de nuestra piel, de nuestros ojos, de la calle del mundo donde todos nacimos.
El impuesto que hay que pagar para quejarse y desalambrar lo dañino de la sociedad del bienestar es el miedo a perder todo y la incertidumbre hacia lo que viene. Más que nunca vivir en la incertidumbre es una obligación, algo semejante a un imperativo natural, a un saber estar. Entendemos que lo peor que podría padecer este mundo (por absurdo y estúpido que suene) podría solventarse e incluso resolverse si sufrimos un poquito. Sufrir formalmente, por decirlo de algún modo. Tan solo si nuestra respuesta al miedo tiene un sentido de dolor formal para los que hoy toman decisiones de alta responsabilidad (banqueros, grandes empresarios y políticos, por este orden) entonces y solo entonces nuestro futuro puede gozar de una gracia social económica mayor.
Con esto, se ha decidido que la verdad de nuestra era postmoderna sea la de enhebrar por el camino del sufrimiento en la dirección de lo que podría suceder, dejando de lado lo que sí sucede realmente.
Los defensores del orden, del estado del bienestar y de lo homeostático e intocable no les gusta ver como la pluma que antaño daba placer y dinero hoy da, además de muchos otros acontecimientos: desahucios aterradores, emigración masiva de emprendedores y no emprendedores, aumento de la tasa de suicidios, despidos colectivos y una sorprendente aunque esperable disminución de la esperanza de vida.
Digo esto porque aun así parece que no pasa nada.
Lo que llaman plan de austeridad económica és en realidad un plan de austeridad del alma, un plan de austeridad del presente, un plan de austeridad de la autenticidad, un plan de austeridad de la transparencia, un plan de austeridad de la educación, un plan de austeridad del pensamiento y un plan de austeridad de las ideas.
"Aunque el abismo te acorrale, no estarás dormido, irás corriendo en busca de ese futuro, aunque levantes espejismos te irás como un fugitivo, por nuevos caminos con menos de todo, pero más cuerdo más sabio y más vivo"